El acuerdo UE‑Mercosur ya no es un debate abstracto en Bruselas: afecta directamente a cómo se abastecerán los lineales europeos de carne y otros productos básicos en los próximos años. Para España, los estudios oficiales estiman un aumento del PIB del 0,23% y del empleo del 0,11% a largo plazo (más de 22.000 puestos de trabajo), junto con un crecimiento cercano al 37% de las exportaciones hacia Mercosur. La cuestión para las empresas es clara: cómo reposicionar su estrategia de aprovisionamiento y de precios en un escenario donde los flujos desde Sudamérica van a ganar peso.

Durante la última década, la combinación de inflación, energía cara y retirada progresiva de ayudas ha elevado de forma significativa los costes de producción agraria en Europa. Las familias han respondido moviéndose de la ternera al cerdo, luego al pollo e incluso a los huevos como proteína asequible. Con tierras más baratas, acceso más económico al grano y menores costes laborales, los productores de Mercosur pueden ofrecer cortes de carne competitivos en precio y calidad, ampliando de nuevo el acceso de la clase media europea a la ternera.

Este movimiento abre un espacio evidente para importadores, distribuidores, operadores logísticos y empresas de servicios que articulen cadenas de suministro eficientes entre Mercosur y la UE. Javier Barrachina, CEO de Magno Sales & Engineering, sintetiza bien este cambio cuando explica que ya se está trabajando en proyectos de importación a gran escala desde Mercosur con un objetivo claro: poner en el mercado europeo carne competitiva en precio y calidad y ofrecerla al retail como herramienta directa contra la inflación alimentaria.

Los números apuntan a una reconfiguración profunda de flujos. Las exportaciones españolas hacia Mercosur podrían aumentar un 36,8%, con incrementos del 65–66% hacia Argentina y en torno al 27–28% hacia Brasil, mientras que las importaciones de productos de Mercosur crecerían alrededor del 14,5%. Para España, los ahorros en aranceles forman parte de los más de 4.000 millones de euros anuales que se estiman para las empresas europeas, reforzando la competitividad de la industria y de la cadena alimentaria. Para las compañías españolas, el mensaje es eminentemente estratégico. En el corto plazo, resulta clave revisar políticas de compras y evaluar qué productos pueden abastecerse desde Mercosur sin deteriorar la propuesta de valor en calidad, trazabilidad u origen. En paralelo, conviene invertir en cumplimiento normativo (contingentes, requisitos sanitarios, certificaciones, sistemas de trazabilidad) y diseñar una narrativa clara que explique cómo se equilibra la eficiencia de la importación con el apoyo al tejido agrario local. El acuerdo UE‑Mercosur se convierte así en un test real sobre la capacidad de las empresas para rediseñar sus cadenas de suministro y ganar competitividad en un entorno de márgenes ajustados y consumidores cada vez más sensibles al precio.

Si necesitas saber más en como puedes saber más y adaptar tu negocio a este gran cambio en las políticas europeas de comercio internacional desde Magno Sales & Engineering te ayudaremos en lo que necesites. Para ponerse en contacto con En Magno sales & engineering, puede utilizar el formulario disponible en la página de contacto o llamar al teléfono de nuestras oficinas centrales: +34 96 193 39 09